domingo, 14 de agosto de 2011

LA VERDAD DEL AMOR, QUE USTEDES SON, 15 - 07 - 2011

 
La Verdad Del AMOR que Ustedes SON
15 de Julio 2011
 
 

Soy ANAEL, Arcángel. Bien amados Niños de la Luz y bien amadas Semillas de Estrellas, que la Gracia esté en ustedes. Juntos vamos a vibrar, en la Gracia de vuestra Presencia y en la Gracia de Su Presencia, reunidos en una sola Vibración, en una sola comunión, cantando las alabanzas de La Fuente, con el fin de vivir más allá de la Ilusión, en este momento y en cada tiempo que se instale, de ahora en adelante, en vuestro Corazón, permitiéndoles conocer el Interior de vuestra Presencia, el Interior de quienes son, más allá de toda Ilusión.
 
Entonces, por el despliegue de la Luz que realizamos, MÉTATRON, URIEL y yo, es posible, ahora y cada día, vivir la Vibración Cristo, acercándoles de vuestra Esencia y de la vivencia de la vida Una, levantando toda Ilusión sobre el sentido de quienes son. No puede existir, a la llegada de Cristo a vuestra Esencia, ninguna duda sobre la Verdad del Amor que ustedes son.
 
Entonces, como Arcángel presente en ustedes, en el espacio de vuestro Corazón, juntos, nosotros vamos a vibrar de la Unidad en la Unidad, destrancando el último sello y abriendo el último Tiempo y la última Puerta del último Pasaje, en la Verdad de la Luz y en el espacio de su Vibración.
 
En la majestad de este frente a frente que viene, todo será conocido, todo se vivirá y cada Hijo de la Ley de Uno recibirá la Vibración de Uno, marcando, para siempre, en la Conciencia, la señal del retorno a la Unidad. Cada palabra se convierte en Vibración. Cada Sonido de nuestra Presencia se convierte en Su Presencia.
 
El tiempo de vivir la Luz Vibral, es el tiempo del Amor, poniendo fin a toda separación y toda división. La Conciencia Una se descubre y se vive, ya que no está  más  separada, y no está más aislada. Canto de gloria, Canto de la Verdad, donde el Amor se convierte en la Única Verdad, donde se borra todo sufrimiento, donde se borra todo deseo ya que todo está cumplido. La hora del Espíritu, hora de Alegría, se imprime en el espacio del Corazón.
 
El Fuego de la carne viene a consumir la carne y abrir el Espíritu. La onda de la Unidad se despliega en cada uno, sobre este mundo, llamando la Unidad, poniendo fin a la separación, a las tinieblas de este mundo, poniendo fin a la densidad, liberando, por fin, al preso, de su prisión.
 
La Luz que alumbra y que no encierra, llega ya a este mundo y ustedes son, cada uno, los testigos, en la Vibración de la Unidad, en la Vibración del Amor, más allá de este mundo, pulverizando todas las densidades, poniendo fin a toda Ilusión. La Tierra estalla entonces, en el canto de su nacimiento y vuestra Resurrección.
 
La Vibración, más allá del sonido de las palabras, se extenderá cada vez más en cada uno, develando la belleza del Espíritu y de la Verdad. La Luz, en su Vibración y en su belleza, no permitirá ya a los Infiernos tomar ningún lugar, relegando al olvido todo lo que es Ilusión y todo lo que es peso. Entonces, no teniendo ya que soportar ni a llevar la luz de la Ilusión, se convertirán en la Luz de los Mundos ya que nunca han cesado de serlo.
 
Entonces, vivirán el Don de la Vida ya que la Vida es Don. La Alegría es vuestra Morada de Eternidad. Cristo y La Fuente, unido a ustedes, los revelan a ellos, como se revelan a ustedes mismos. Último retorno a la Presencia Una. Sólo la Conciencia Vibral abre las carnes del Corazón en la Resurrección. En la recepción, se vive el Abandono.
 
En el olvido de todo lo que fue vuestras Ilusiones en este mundo, se revela la Unidad, transcendencia y trascendente. Vibración donde ningún obstáculo puede persistir, a partir del momento y el tiempo en que la Luz del alma no puede más brillar en las tinieblas sino solamente en la gloria del Espíritu. Y eso es aquí y es en este tiempo.
 
Entonces, por vuestra Presencia y por la Alegría, la resonancia de la Luz Una se despliega, en este mundo, viniendo al encuentro de la Tierra en Resurrección, haciéndoles descubrir la Conciencia Una, en la Paz, en la Alegría y en Cristo. Entonces, la Fusión de los Espíritus Uno se realiza.
 
Entonces, los Fuegos del deseo desaparecen ya que, en el Fuego del Espíritu, todo deseo es quemado y desaparece, como un fuego de paja, ya que la Alegría pone fin a los deseos, ya que Su Presencia y vuestra Presencia ponen fin al atractivo de lo pesado.
 
Hijos del Uno, ya no hay que seducir, no hay nada a ser seducido, hay solamente que vivir lo pleno, la Vibración Una dónde se sumerge la Conciencia Una. Hay solamente que escuchar, hay solamente que oír, hay solamente que Ser. Ser en el Ser, salir de toda idea y todo pensamiento para convertirse en Alegría y Felicidad. Entonces, se disuelve toda llamada de la Ilusión.
 
Sólo la llamada del Espíritu invade la totalidad de la Conciencia ya que la Conciencia se convierte en Espíritu y se convierte ella en la llamada. Hay sólo que vivir, pasar a ser lo que son, ya no estar sin Él, no estar ya sin Vida, en la apariencia de la vida. Ser la Vida eterna, en la Eternidad, tampoco limitada, para que nunca más estén deshechos y separados. Ser lo Sagrado. Ya no sacrificase a la Ilusión de los deseos y soberanías.
 
Establecerse en la Verdad y la vida. Ser HIC y NUNC, por todas partes y en todo. Alegría inmanente e impersonal. Alegría y Felicidad total. Vibración de la llamada, Vibración de la Alegría: Sola Verdad, sola Vía. Vivir en la Conciencia Una, establecerse más allá de lo pesado de este mundo.
 
Hay exactamente a ser, y a acoger. Sobre todo no hacer nada, no querer nada, no desear nada. Solamente vibrar en la Alegría y el Fuego del Amor. No hay nada que retener, no hay nada que poseer, no hay nada que querer. Hay sólo que acogerlo y a acogerse en la Gracia del instante y de la Eternidad.
 
Entonces, viene el tiempo de la Resurrección final, la del principio de la Vida, Libre y vivo, sin Sombra y sin peso, donde la imagen no puede actuar ya que todo es visto en el momento de la Presencia del Corazón. La Vibración donde no hay más culpables. La Vibración donde es Fusión a la Luz blanca, Fusión en Uno como en cada uno. Tiempo de bendiciones. Tiempo de Verdad que no podrá apagarse ya que se elevó, el Fénix; la Estrella que lo acompaña.
 
La Luz de los Gigantes y las esferas de la Creación libre, vienen a desposarles. Si escuchan, no el canto de las sirenas, de los restos de la persona, sino el Canto del Cristo, entonces ya no tendrán jamás sed, ya que serán saciados por la Eternidad, ya que serán la fuente de agua viva, la fuente de Fuego, donde Belleza rima con Libertad. Ya que la Libertad es la naturaleza misma de la Conciencia, más allá de todo obstáculo. Hay que olvidar los sufrimientos y los pesos.
 
No para ser mañana, ni ayer. Sino estar  instalados en la Respiración del momento. Solamente vibrar Su Canto que es vuestro Canto. Entonces, ningún lazo más, ninguna ley más, excepto esa del Uno, ley de Gracia y de Eternidad, sola Verdad, resplandecerá no en la Ilusión sino en vuestra Esencia, no como un objetivo a encontrarse, no como una búsqueda a llevar sino como un estado a vivir, despojado de todo lo que no es Él y de todo lo que no es ustedes.
 
Eso es accesible en cada una de vuestras respiraciones. Hacer consciente Su Verdad que es la Vuestra. Parar los discursos. Solamente ser, y no parecer. No hay nada que mostrar, nada a demostrar. Hay sólo que desmontar los últimos velos y las últimas luces de este mundo, con el fin de volverse a ustedes mismos, con el fin de ser el Corazón. En nuestro espacio de comunión y de Presencia, se diseña el tiempo de Su Gracia, el de la Resurrección.
 
Va a ser hora de alinear Su Gracia y nuestra Gracia, en la Alegría del Fuego, en la Alegría del Uno. Entonces, el Arcángel ANAEL se reúne, en ustedes, en el Templo de cada uno, en el Templo de Cristo, allí donde La Fuente Es y palpita. Juntos, alineados, vamos a comulgar. Vivir la nueva Alianza, la Alianza de Fuego, Alianza de Pureza y Verdad.
 
Entonces, yo soy ANAEL y los bendigo, en Cristo y por Cristo, en ustedes y por ustedes. Por el Amor y en el Amor, Unión y comunión. A la siguiente.
 
Soy ANAEL, Arcángel. Soy ustedes. Juntos. Hasta pronto. Amados del Uno, amados del Amor, comulguemos, ahora, en el silencio de los sentidos, en el Fuego de la Esencia. Amor.
 


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